Directivos de multinacionales piden más alcance para la marca Barcelona

La ciudad y su área mantienen la inversión del exterior, pese a la crisis, según un estudio de Esade para el Ayuntamiento.

Aún en tiempos de crisis, el capital exterior sigue apostando por Barcelona y, para que siga haciéndolo, una arma fundamental es su marca, que debe reforzarse y ampliar su alcance territorial. Así lo cree una cincuentena de directivos y expertos consultados en un estudio que Esade ha elaborado por encargo del Ayuntamiento para identificar qué acciones deben llevarse a cabo para seguir atrayendo inversiones extranjeras. El documento considera que aunque hay que mirar a los países emergentes de Asia, cada vez más potentes, no se pueden desatender a los europeos y a Estados Unidos, presentes en la ciudad desde hace muchos años. El objetivo debe ser ofrecerles las mejores condiciones posibles para que no se vayan.

La séptima edición del estudio La inversión extranjera directa en el área de Barcelona, que se hace cada dos años y se presentó ayer, analiza el nuevo escenario internacional en que los flujos de inversiones ya no se dirigen tanto a los países más desarrollados y lo hacen, cada vez más, a los emergentes, que al mismo tiempo crecen como emisores. Este cambio se está produciendo a gran velocidad. Sirve como ejemplo el espacio de la Unión Europea, que en el 2006, antes de la crisis, captaba el 50% de estos movimientos y en el 2011, el porcentaje había caído hasta el 27%. «Estamos en un barco, la UE, que más allá de la crisis del euro, se ve afectado por una tendencia mundial que le está haciendo perder competitividad», afirmó Xavier Mendoza, catedrático de Economía de Esade y coautor del estudio.

En este escenario en transformación, la inversión extranjera sigue creciendo en Catalunya. En el 2010 y el 2011 alcanzó las dos mejores cifras de los últimos diez años, en gran parte gracias a la apuesta de China por el puerto de Barcelona, el ejemplo más evidente del cambio que se está produciendo. En el periodo 20062010, el número de empresas de fuera de España instaladas en Barcelona y su área creció un 13%, llegando a 3.381. Con todo, aunque Catalunya sigue siendo un destino privilegiado para el capital exterior, los últimos años ha perdido peso relativo respecto al conjunto de España.

Barcelona tiene muchos puntos a su favor. Entre los parámetros objetivos citados están el atractivo de contar con un mercado consolidado, un alto grado de desarrollo industrial, acceso al talento y buenas infraestructuras, aunque se echan en falta algunas como el corredor ferroviario mediterráneo o que El Prat sea un eje aéreo intercontinental. En los cualitativos, destaca el nivel de vida, las características de la ciudad -servicios, oferta cultural, comodidad para su dimensión…- y la ubicación geoeconómica.


Aunque hay que mirar a Asia, se debe fidelizar a los inversores europeos y norteamericanos para que no se vayan


La fortaleza de la marca Barcelona es fundamental. Mendoza destacó que suele asociarse a «atracción y solvencia», que cuando se organiza algo en la ciudad, no hay duda de que se hará bien. En este sentido, el estudio sugiere que, a partir de la marca, se posicione la ciudad como la capital mediterránea de los negocios. Y añade que se haga con una perspectiva territorial que supere la propia ciudad, con la idea de la Gran Barcelona. «Los expertos nos dicen que lo mejor es aprovechar la marca que ya tenemos, no crear otras porque cuanto más fragmentación haya, más costará hacer llegar el mensaje». Sobre el papel que debe jugar la marca Catalunya, Mendoza cree que debería «asociarse a la de Barcelona».

En Catalunya está la mayoría de las inversiones de algunos países (el 85,9% de las japonesas, el 67,1% de las italianas, el 63% de las estadounidenses, el 61,9% de las francesas o el 50% de las de Hong Kong). Entre los 20 primeros lugares de la lista no figura ningún país latinoamericano. Las compañías de estos últimos suelen elegir Madrid. Las razón es que prefieren estar en una capital de estado en el que el poder político y económico-financiero está más cerca. Debe tenerse en cuenta, apuntó Mendoza, que muchas de ellas operan en sectores regulados por lo que es útil tener la administración más a mano. Este profesor considera, no obstante, «que no tiene sentido la pugna entre ambas ciudades en el ámbito de los negocios; la cuestión es que cada una se especialice, son complementarias».